Y así, sin más, adiós.
¿Qué pasó? No lo entiendo. Ya no estoy con ellos. Ayer caminando, hoy volando. ¿Por qué tanta gente llora? ¿Por qué no estoy allí para abrazarlos y consolarlos? ¿Por qué miran hacia arriba? ¿...Por qué los veo yo desde arriba?
No, no lloren. ¡Y si lo hacen que sea de felicidad! ¿Qué? ¿Lloran por mí? Pero si yo estoy bien... No me pasa nada, no me duele nada, no tengo ni frío ni calor. Estoy bien, en serio.
No entiendo. ¿Qué pasa?
Quiero estar con Uds., pero acá arriba es tan rico, y me siento tan bien. ¿Por qué no suben? Ah, ya veo, todavía no pueden. Bueno, los voy a esperar. ¡Pero no lloren! ¡Ya nos vamos a ver! Yo estoy bien.
La partida... Ya no está con nosotros... Está en un lugar mejor...
Estas palabras hacen tan poco sentido en un momento como este. Yo ahora lo veo desde afuera, pero entiendo como se sienten los amigos más cercanos, la familia... Por eso soy capaz de escribir estas cosas, de no estar tan sumergida en la pena, de poder salir a respirar un poco, de apoyar a los que están sufriendo.
Sí, entiendo que en un momento como este nada tiene sentido. Es como si la vida siguiera irónica mientras uno espera al lado del camino a que retroceda, a que todo vuelva a ser como antes. Pero no es así: uno sigue sobre ella, avanzando, mientras los paisajes cambian sin que nosotros podamos hacer nada. Todo sigue, mientras la pena y los recuerdos van siendo cubiertos por un manto de nuevas experiencias, que muchas veces nos harán recordar aquello que extrañamos. Porque sí, la pena puede ocultarse, pero nunca se va. Puede cambiar, pero siempre estará. Puede madurar, pero ahí siempre se queda. Es la persona la que se queda dentro de uno, siempre, sin olvido. Y eso es lo mejor, que dejen una huella profunda en ti, que hayan realmente pasado por tu vida, que sean parte de ella.
En estos momentos no hay que decir "hay que tener fe", porque la fe llega sola o simplemente no llega, o se expresa de una manera en que uno no entiende, no sabe que ahí está. No hay que imponer algo a los otros. Cada uno tiene su propio modo. Lo único que se necesita es el apoyo en la expresión que el que tiene que recibirlo necesita. El duelo es propio, es único para cada persona. Y simplemente hay que apoyar.
Esto es para los más amigos de la N.B., para que sepan que el mundo está con Uds., así como la Nati está en Uds. No me atrevo a decir que también es para la familia, porque el dolor puede ser muy distinto desde allí y no lo conozco... Sólo basta decir que muchas personas están implícitamente con Uds.
